Si el Perú necesita que lo represente, lo haré. Esa fue la respuesta del padre Marco Arana, al ser consultado sobre su postulación a las elecciones presidenciales del 2011. Incluso su partido político ya está inscrito en la ONPE.
“Lo que ocurre es que hay un conjunto de intelectuales, profesores universitarios, miembros de organizaciones sociales, de Rondas Campesinas, Frentes de Defensas, en algunos casos alcaldes provinciales y distritales vienen pidiendo que yo asuma una tarea de liderazgo de convocarlos. Y la decisión que se ha tomado es constituir el movimiento Tierra y Libertad que se acaba de inscribir en el registro de Partidos Políticos en la Oficina Nacional de Procesos Electorales”, expresó.
La decisión del religioso de incursionar en la política obedece a que no percibe que la población esté representada en el Congreso ni en el Ejecutivo. El eventual candidato presidencial nos explica que su movimiento Tierra y Libertad tiene una visión de país a largo plazo. Y está centrado en varios puntos: “Por ejemplo el tema de la justicia social, los derechos ecológicos, el tema de la descentralización y regionalización en el país, la lucha institucional contra la corrupción…. Y en ese sentido queremos que, no solo prosperen los negocios saqueando el país y dañando ecológicamente nuestros ecosistemas, sino que queremos que haya un desarrollo de largo plazo que incorpore además a todo el sector juvenil”, manifestó.
“No es una apuesta personal. Yo no vengo a decirle al país, sólo tal salvará al país. Estamos diciendo esta es una puesta de todos los peruanos de colectivos organizados. Y en ese sentido yo creo que es importante el rol del líder, pero tiene que haber un equipo técnico solvente a nivel de gobierno, en segundo lugar tiene que haber un aparato político que controle y que además le dé respaldo político a esa propuesta de gobierno. En ese sentido, Tierra y Libertad sí representa una renovación de la política. Somos una ciudad poca democrática y hemos estado acostumbrados a ver al caudillo que con sus amigos y sus compadres hace lo que quiere en el país, coloca sus clientelas políticas, se aprovecha del aparato del estado, eventualmente se corrompe, y en última instancia mata, asesina, como ha pasado en el gobierno de Fujimori, después se fuga y después espera que lleguen sus hijos o que les den un favor político para exculparlo.
O presidentes como ha pasado con García, que generan graves problemas de corrupción van al extranjero, se las pasan bien, luego vienen cuando su delitos han prescrito. No, no, estamos hablando de un nuevo proceso político que democratice, que modernice el país y en ese sentido en que la gente se siente segura, que sintamos que las inversiones son seguras, pero que la población sienta seguridad, bienestar y ese beneficio”.
Fuente: Enlace Nacional