Clave. Miran la elección regional y municipal. De cómo muevan sus fichas, con candidatos propios o respaldando a otros, dependerá su triunfo en la elección presidencial de 2011.
Inés Flores.
Los presidenciables están dedicados, a tiempo completo, a presentar candidatos propios o respaldar a candidatos de otras agrupaciones para las elecciones regionales y municipales de 2010.
Los candidatos saben que de acuerdo a cómo muevan sus fichas para dichos comicios podrían asegurar su triunfo en las elecciones de 2011.
Tres de ellos ya han tomado una decisión al respecto. El ex presidente Alejandro Toledo (Perú Posible) anunció que su partido correrá con sus propios colores, el líder del Partido Nacionalista, Ollanta Humala, decidió apoyar a agrupaciones regionales y el ex premier Yehude Simon optó por una solución mixta: en algunos sitios van con candidatos propios, y en otros respaldarán a movimientos regionales.
El historiador y analista político Antonio Zapata sostiene que por la cercanía entre una elección y otra, los resultados de los comicios regionales y municipales actuarán como un efecto rebote.
"Gana la grande quien logra que su pelota dé suficiente bote en la primera contienda", asegura Zapata, quien, además, señala que aquél que logra posicionar a gente suya, a amigos o a gente como él a lo largo y ancho del país estará listo para montar la coalición que necesita para triunfar en la elección presidencial.
Dos outsiders
Zapata se animó a adelantar que en las próximas elecciones tendremos dos outsiders: el padre Marco Arana y César Acuña.
"Arana puede ser alguien que capitalice a la izquierda ante un estancamiento de Ollanta; y Acuña es el alcalde de Trujillo, tiene una red de universidades en el país y está reclutando algunos cuadros importantes", dijo.
El politólogo Fernando Tuesta Soldevilla sostiene que este proceso es parecido, por el orden cronológico, con las elecciones de 1989-1990, que llevó a dos outsiders al poder: Ricardo Belmont a la alcaldía de Lima y Alberto Fujimori a Palacio de Gobierno.
Sin embargo, cree que las elecciones de 2010 y las de 2011 van por carriles separados, descartando el efecto rebote .
La coyuntura de 1989, señala Tuesta, nos mostró el inicio del desplome del sistema partidista peruano porque la relación entre los partidos nacionales con la presencia municipal era muy estrecha, sin embargo ahora los partidos nacionales tienen poca influencia sobre la realidad regional y municipal.
Polémica respecto al gobierno
Con sus enfrentamientos verbales con el gobierno, los candidatos presidenciales están fijando su posición respecto al gobierno. Pero también el gobierno fija su posición respecto a los candidatos, sostienen Antonio Zapata y Fernando Tuesta.
Zapata cree que en esta etapa el gobierno sigue siendo "el gran definidor" y toda la polémica es respecto al gobierno. "Hoy por hoy es cómo me posiciono frente al gobierno y qué bronca le busco", añadió. Tuesta considera que si bien los candidatos intentan dar tal imagen respecto al gobierno, ello no tiene mucho impacto porque hay un bajo interés de la gente en los asuntos políticos.
Señalan que una vez que empiece la campaña electoral, todos los candidatos se olvidarán del gobierno actual y empezarán a posicionarse respecto a sus rivales. Aunque, según Zapata, Ollanta y Toledo ya están discutiendo de programas, y entre ambos hay vasos comunicantes que los llevarían a apoyarse en una segunda vuelta.
Fuente: Edición Impresa - La República 20/09/2009 | LaRepublica.pe