Por Carlos Reyna
El diario inglés The Guardian ha informado que un tribunal de su país ha admitido la demanda de 31 comuneros piuranos contra la compañía Monterrico Metals. A la vez, el tribunal ha ordenado el congelamiento de activos de la compañía hasta por un monto de 8 millones de dólares.
Los comuneros reclaman una reparación por los daños sufridos cuando, en 2005, después de una protesta contra la presencia de la Minera Majaz en sus comunidades, fueron secuestrados y torturados por policías y vigilantes de la mina, en presencia de funcionarios de la misma.
Antes de ser detenidos, el comunero Melanio García fue gravemente herido. No lo atendieron. Murió desangrado, tras 36 horas de agonía, abandonado en un matorral. Al menos dos de las comuneras fueron manoseadas y sus prendas íntimas ondeadas al viento por sus captores.
Un fiscal fue testigo del infame agravio al que fueron sometidos los comuneros. Se llama Félix Moreno Leyva. Este no denunció nada de las torturas, pero sí denunció a 104 comuneros, alcaldes entre ellos, por daños al patrimonio y a la paz social. Más tarde este mismo fiscal fue procesado y penado por corrupción.
Después de los hechos, los comuneros presentaron denuncia ante el Poder Judicial. Esa denuncia no prosperó pues, sin la información que debió prestar el mando policial o la empresa, no se pudo presentar evidencias. El Poder Judicial es muy exigente cuando la causa la presentan gentes sencillas.
Pero todo quedó públicamente acreditado cuando en enero del 2009, tres años y medio después, La República mostró las fotografías del brutal abuso contra los comuneros. Estas fotos son ahora parte del juicio en Londres y han sido reproducidas en toda su crudeza por The Guardian. También aparecen testimonios en video de dos de las víctimas, en aquel castellano lento, claro y simple de nuestras sierras del norte.
En Perú también hay un juicio por este caso. Aquí sólo se ha abierto proceso a los autores inmediatos y directos. En Londres, es a la propia empresa a la que se ha procesado, además de al resto. Como fuere, el nombre de Melanio García será pronunciado muchas veces más, acaso más en Londres que en Lima, pero más aún entre sus compañeros comuneros. Que no muera dos veces, de bala y de injusticia.
Fuente: Majaz en Londres | LaRepublica.pe