Para ser iguales en derechos y libres de toda opresión

30 - 10 - 09

Por Carlos Reyna

Los sucesos de Bagua marcaron el punto de más alto desprestigio de este gobierno. No sólo su autoritarismo, su renuencia al diálogo, sino su incompetencia, su carencia de una mediana sensatez política, quedaron al descubierto.

Al día siguiente de esos sucesos, un diario habitualmente suave en su trato con el gobierno, como El Comercio, señaló: “en el ámbito político no se ha hecho el más mínimo esfuerzo por resolver los reclamos justos de los comuneros selváticos”. También se refirió a las “limitaciones para prevenir y actuar, no solo de Yehude Simon, sino también del mismo presidente Alan García”.

Días después, el mismo diario demandó al presidente García “asumir un auténtico liderazgo  democrático”, le reprochó haber declarado “que había sido ‘demasiado dialogante’ lo que suena irónico a los oídos de muchos” y exigió “conciliar posiciones en un diálogo realmente participativo, que incluya la consulta sobre temas álgidos”.

Tras los sucesos, con un gabinete derribado, con su imagen local e internacional por  los suelos, el gobierno tuvo que aceptar una parte de las demandas indígenas. Ello incluyó la puesta en marcha de un diálogo sobre temas críticos como los DL, el derecho a consulta, el desarrollo de las comunidades indígenas y una comisión investigadora sobre los hechos del 5 de junio.

AIDESEP, la principal asociación de etnias indígenas, aceptó participar y aún participa de los grupos de diálogo y de la comisión investigadora. Sin embargo, ahora ocurren hechos que demuestran que, para el gobierno, AIDESEP no es un interlocutor sino un enemigo al que hay que desaparecer.

Bladimiro Tapayuri es uno de los indígenas que coordinaban el diálogo, en la mesa de los decretos legislativos. Hace poco un fiscal lo acusó penalmente y un juez le impuso restricciones para desplazarse. Son decenas los dirigentes indígenas en esa condición.

Para Bladimiro, AIDESEP es el palacio de gobierno de los indígenas. Ahora, un procurador del Ministerio de Justicia ha pedido la disolución de lo que él y sus hermanos sienten como su casa de gobierno.

Parece que el gobierno comienza otra vez con el juego infeliz que llevó al país hasta la Curva del Diablo. Si no teme eso, menos va a temer los editoriales de la prensa.

Fuente: La República 


Tags: Bagua Amazonas, indígenas, Perú, conflicto amazónico, Alan García, Pizango, AIDESEP

Publicado por jota.ele @ 13:33  | Actualidad
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