TIERRA Y LIBERTAD
Pronunciamiento
A raíz del caso del suboficial FAP Víctor Ariza Mendoza, que ha cometido el delito de traición a la patria al vender secretos militares a la inteligencia chilena, resulta necesario señalar algunos elementos para colocar este hecho en su real perspectiva.
Primero: Tierra y Libertad rechaza con vigor los actos inamistosos del gobierno chileno propiciando el armamentismo y el espionaje en contra de los intereses del pueblo peruano, mellando asimismo de tal manera la fraternidad latinoamericana que se expresa con tanta esperanza en el esfuerzo de convergencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) que está llamado a ser el principal espacio de unión de los países del sur para contrapesar los arrestos hegemónicos de los EEUU.
Segundo: No debemos dejarnos engañar por el discurso patriotero de García Pérez y olvidar que los verdaderos traidores a la patria son aquellos mandos militares corruptos que permitieron que las fuerzas armadas sean cooptadas, politizadas y desprofesionalizadas por Montesinos durante el fujimorismo. A lo que ha colaborado García Pérez sembrando discordia entre los peruanos, y en política externa, haciéndose responsable del aislamiento político del país, derivado de su pretensión de convertirse en el sumiso favorito de los EE.UU. en un momento en que la gran mayoría de los gobiernos de la región han tomado rumbos más autónomos. García no solo ha afectado los procesos de convergencia de los países de la región sino que ha elevado los riesgos y las vulnerabilidades de la soberanía nacional y la defensa del Perú. Ni Bachelet, ni García Pérez garantizan la paz y el clima favorable a la prosperidad, las soberanías de los pueblos y la integración continental.
Tercero: Debemos denunciar a los políticos serviles que han permitido que capitales chilenos se hagan de tierras y demás recursos de vida, comercios y hasta de industrias estratégicas en nuestro país (líneas aéreas y puertos), incluso de manera dolosa como ha quedado evidenciado en el penoso caso del puerto de Paita. Ellos han puesto nuestra economía en manos de las elites empresariales chilenas y nos han expuesto a la voracidad de sus proyectos geopolíticos. La política de "cuerdas separadas" es absurda, nos pone en malas condiciones frente a los grandes intereses chilenos y debe ser abandonada.
Cuarto: Las grandes batallas que nos esperan en el futuro serán por el acceso a recursos vitales como el agua y alimentos, para lo que los sectores privilegiados chilenos se preparan con provisión de armamento, políticas adecuadas de seguridad energética, un Estado planificador y hasta empresarial, y buscando atender sus grandes carencias de tierra y recursos ambicionando el control de los recursos de vida nuestros y de otros vecinos, sin los cuales su proyecto desarrollista neoliberal y capitalista tradicional no sería posible.
Quinto: No debemos permitir que el presidente García Pérez profundice este estado de cosas manteniendo el TLC con Chile fuera del debate congresal y público. Por el contrario, demandamos que este TLC, y aquellos con EE.UU. y UE sean revisados en el congreso y ampliamente debatidos con la opinión pública.
Sexto: No debemos permitir que García Pérez oculte todos los problemas del país tras la cortina de humo de la agresión extranjera. Debemos apuntar a distender la relación bilateral, no para evitar "espantar a la inversión chilena" como dijera infelizmente alguna vez el presidente García Pérez, sino para resguardar la seguridad y el bienestar de todos los peruanos, incluyendo a los decenas de miles de compatriotas que buscando un mejor futuro para sus familias emigraron al vecino país del sur y para preservar la fraternidad entre los pueblos llanos peruano y chileno, ambos víctimas de los manejos y enjuagues de sus sectores privilegiados.
Sétimo: El espionaje militar refleja el mal estado de las relaciones bilaterales con Chile y el nivel de desconfianza a ambos lados de la frontera. Pero sobre todo refleja las carencias y debilidades de nuestro Sistema de Defensa Nacional, que necesita una reforma en profundidad. Pero no una reforma solo para comprar más armamento y gastar más en Defensa (lo cual puede resultar necesario si es que hace de manera debidamente planificada y en el marco de una concertación regional para evitar nuevas carreras armamentistas), sino también mejorar las capacidades de nuestro recurso humano militar bajo los adecuados controles democráticos sobre las fuerzas armadas mejorando sustancialmente la calidad de vida de nuestros soldados. Solo para plantear un ejemplo, los jóvenes soldados que prestan servicio militar voluntario y son enviados a combatir a Sendero Luminoso en el VRAE reciben como toda retribución una "propina" que asciende a 160 soles mensuales. En ese sentido, toda reforma de la Defensa debe apuntar a fortalecer los recursos humanos encargados de ese bien público que es la Defensa Nacional.
Octavo: El pueblo peruano, el pueblo chileno y en general los pueblos latinoamericanos deben rechazar con fuerza las políticas que nos enemistan tan solo para favorecer a los grandes intereses y retomar la senda de los próceres integracionistas que han honrado a nuestras historias. Debemos esperar a que el gobierno chileno, tras el envío del expediente judicial del caso Ariza por parte de la cancillería, dé a los peruanos y a la comunidad internacional las explicaciones y satisfacciones del caso.
Lima, noviembre del 2009
Fuente: Tierra y Libertad