Para ser iguales en derechos y libres de toda opresión

19 - 10 - 10

 

(1) Carlos Monge recomienda a Susana Villarán que esté alerta. (2) El modelo ha sufrido algunas derrotas en Cajamarca, Cusco y Junín, con la elección de Gregorio Santos, Jorge Acurio y Vladimir Cerrón.

Carlos Monge, antropólogo, historiador e investigador asociado de Desco, habla de los problemas que tendrá que afrontar Susana Villarán como nueva alcaldesa de Lima, tanto por el boicot de la derecha, que pretende recortarle el presupuesto municipal, como por los intereses que tendrá que enfrentar su administración. Piensa que hay un nuevo mapa político del país luego de las elecciones municipales y regionales, en el que se profundiza la crisis de los partidos tradicionales y en el que avanza la izquierda, dispersa y con el reto de unirse en un proyecto común para la elección presidencial de 2011. 

-¿La demora de Lourdes Flores en reconocer su derrota es una forma de hacer menos dura esa derrota?
-Me parece que ahí se están jugando otras cosas. Postergando lo más posible la proclamación de Susana Villarán como alcaldesa le quieren dar tiempo a Castañeda para que sea el actor político, corra y se consolide. Por otro lado, le están impidiendo a Susana Villarán actuar como alcaldesa electa. Y como Susana Villarán todavía no es alcaldesa electa, nadie de FS tiene las credenciales para ir al Congreso y ocuparse que no le quiten presupuesto a la Municipalidad de Lima… 

-¿Hay una voluntad en el Congreso de rebajar el presupuesto de la Municipalidad de Lima para boicotear la gestión de Susana Villarán?
-Ese es el peligro inmediato. Mirando cómo ha sido la campaña de terror absolutamente inconcebible contra Susana Villarán, no creo que la derecha tenga la menor intención de permitir una gestión adecuada de la Municipalidad de Lima que permita en el 2016 decir que hay una izquierda que está preparada para gobernar.

-¿Susana Villarán tendría que salir a defender ya el presupuesto municipal sin esperar sus credenciales? 
-Lo primero es alertar a la opinión pública que esto puede pasar y FS y el conjunto de la coalición debe buscar en el Congreso quién los pueda apoyar para defender a la Municipalidad de Lima en el debate presupuestal. La bancada nacionalista es la que debe jugar un rol fundamental en la defensa de la Municipalidad de Lima para hacerle contrapeso a esta probable alianza entre el PPC, el APRA y el Fujimorismo para recortar el presupuesto municipal, lo que sería un comportamiento absolutamente antidemocrático y de muy baja calaña. Esa va a ser la pelea política de los próximos dos meses y mal haría FS en quedarse dormida.

-¿Cuáles deben ser las primeras medidas de Susana Villarán en la Municipalidad de Lima? 
-Lo que tiene que hacer en este momento es correr a defender su presupuesto para que el Congreso no se lo recorte. Tiene que formar un equipo de gestión. Lo tercero es tomar un número pequeño pero muy claro y contundente de decisiones iniciales. Debe mirar lo del Metropolitano y Comunicore. Las obras de infraestructura, como las escaleras o las obras de vialidad, deben continuar, pero tienen que haber cambios radicales en temas como transparencia, porque ahora el portal de transparencia de la Municipalidad de Lima es una vergüenza. Hasta ahora el Presupuesto Participativo de la Municipalidad de Lima ha sido una ficción. Susana Villarán debe hacer del Presupuesto Participativo una fiesta en la que se movilice a la población. Seguridad es otro tema central. 

-¿Cuáles serán los temas más conflictivos de la gestión de Susana Villarán?
-Hay dos temas que creo serán campos de batalla. Uno es el tema ambiental. Hay que ver qué se hace con el parque automotor para bajar la contaminación; hay que recuperar el valle del Chillón y proteger el valle de Lurín, que son los pulmones de Lima. Ahí se va a chocar con grandes intereses de las urbanizadoras. Otro tema que va a generar conflictos es la zonificación urbana. Ahí también hay muchos intereses y dinero. En estos dos temas hay necesidad de entrar con mano firme. 

-¿Cuáles son los escenarios electorales que se le presentan a la izquierda para el 2011?
-Un escenario es que toda la izquierda y el nacionalismo vayan juntos, un segundo escenario posible es que parte de la izquierda vaya con el nacionalismo y otra parte con Toledo, y el tercer escenario es el de Humala y Toledo cada uno por su lado y la izquierda preguntándose si lanza su propio candidato presidencial o va solamente a la elección congresal… 

-¿Y la izquierda debería lanzar candidato presidencial propio si no llega a un acuerdo con Humala?
-Eso lo veo difícil. Sería una candidatura testimonial que no ganaría pero podría impedir que Humala pase a segunda vuelta y la izquierda tendría que asumir su responsabilidad por eso. Si no se da una alianza con Humala, otra opción más razonable es que las izquierdas se unan para presentar solamente listas parlamentarias, dejando a sus militantes libertad para votar en la elección presidencial, sabiendo que el 98% va a votar por Humala contra las candidaturas de la derecha. 

-¿Cómo juntar a los diversos movimientos regionales de izquierda que responden cada uno a su propia lógica regional? 
-Entre los distintos movimientos regionales hay, efectivamente, lógicas muy regionales y no una visión común de las cosas, pero tienen puntos comunes en el discurso y en el terreno programático. Este giro a la izquierda en el ánimo del electorado está representado por un mosaico de izquierdas, con varias eses en el plural. El tema es si las múltiples manifestaciones de este giro a la izquierda se pueden sumar en una megamanifestación que tenga opción de ganar y de gobernar…

-¿Eso es factible? 
-Yo no me hago la pregunta de si es factible, lo que digo es que hay que tratar de hacerlo, hay que jugársela para lograrlo, hay que pedirle a los líderes reflexión, responsabilidad histórica, pensar en un bien común de ser de izquierda antes de pensar en “yo mismo soy”; que pongan el país por delante y miren al largo plazo. 

-¿Cuáles son los principales obstáculos para una unificación de las izquierdas?
-Hay dos fuerzas centrífugas que hacen esa unidad difícil. Por un lado está la tentación Toledo, que va a crecer en la medida que las encuestas pongan a Keiko Fujimori en primer lugar, lo que va a alimentar la hipótesis de Toledo como el mal menor y un sector de la izquierda podría optar por ir con Toledo. Un segundo obstáculo sería una actitud del PN que insista en que ya hay candidato, que es Humala, partido, que es el PN, y que no hay nada que negociar. Si tienes un Humala autista, que no conversa, no negocia, que actúa como el dueño del ómnibus al que todos deben subir, ese Humala no convoca. Un Humala que tenga más apertura, que negocie, podría liderar una alianza. 

-¿La unidad de la izquierda pasa por una elección interna para elegir sus candidatos?
-Un proceso democrático para elegir los candidatos a la presidencia y al Congreso es el escenario ideal. La unidad pasa por un acuerdo programático claro, que incluya temas como lo que se haría frente a las grandes inversiones mineras y petroleras. Ahí hay sectores de FS que pueden decir que todo está bien y no hay nada que cambiar, sectores del nacionalismo que dirían que hay que nacionalizar la renta pero seguir invirtiendo para sacar petróleo y minerales, y sectores de Tierra y Libertad que dirían que hay que frenar las inversiones mineras y petroleras porque sus costos ambientales y sociales son muy grandes. También tiene que haber un acuerdo claro de conducción colectiva, primero de la campaña electoral y después de la gestión de gobierno. 


El modelo ha sufrido derrotas

-¿Se puede hablar de una derrota del modelo económico en estas elecciones? 
-En alguna regiones sí, en otras no. En regiones como Moquegua o Tacna, han ganado candidatos que no cuestionan el modelo económico. Pero en otras regiones, como Cusco, Cajamarca o Junín, es claro que ha sido un voto contra una apuesta por un desarrollo atado a la idea de que la minería y los Hidrocarburos son lo único que importa y todo lo demás se le debe subordinar. En esas tres regiones, y tal vez también en Piura, el resultado electoral se puede leer como la derrota política del modelo extractivista.

-¿Qué explica el rechazo a ese modelo precisamente en regiones que reciben canon minero o del gas?
-Lo que leo de ese resultado es que la gente no cree el cuento de que la extracción de minerales, gas o petróleo los beneficia. La gente percibe que hay enormes proyectos de inversión que son toscos con la gente, que no respetan derechos, no informan, no consultan, no piden permiso, que se comportan como un elefante en una cristalería, que se llevan las ganancias en paila y al final le van a dejar a la gente un hueco negro y sucio. En algunas regiones claves estas elecciones son un fracaso político rotundo a la pretensión de que minería, gas y petróleo son, inevitablemente y para siempre, los motores para el desarrollo y traen beneficios para todos.

-¿Pero han ganado propuestas que quieren cambiar el modelo extractivista o propuestas que exigen más rentas de la actividad minera y de Hidrocarburos?
-En el Cusco ha ganado una propuesta nacionalista redistributiva que exige que el gas se quede en el país, no que se deje de explotar gas, pero frente a la minería se exige que se paren las concesiones mineras para que no entren más empresas. En Junín y Cajamarca ha triunfado un discurso que no quiere que la minería pague más impuestos, sino que se vaya porque hace daño, contamina el agua y la tierra, discrimina a la gente. Los indígenas no quieren que el petróleo pague más impuestos, lo que quieren es cerrar la operación petrolera en el río Corrientes que hace quince años contamina y contamina, y quieren cerrar sus territorios y que no entren más las empresas petroleras. En Madre de Dios no están discutiendo si el gas se debe ir a México o quedarse en el país, ellos lo que están diciendo es que no se puede poner en producción el lote de gas en Candamo. En Islay en Arequipa o Majaz en Piura, donde hay agricultura, no quieren la explotación minera.


Hay un nuevo mapa político 

-¿Las elecciones regionales y municipales, dominadas por los movimientos independientes, marcan una crisis terminal de los partidos políticos nacionales?
-Por experiencia me niego a usar la palabra terminal, pero sí creo que estas elecciones son un nuevo escalón en la escalera descendente de la legitimidad y la presencia de los partidos políticos nacionales. Ha quedado claro que la gente busca alternativas de liderazgo y de organización y movilización política construidos en la propia región y para la región. Los únicos partidos reales que existen son el APRA y Patria Roja. No digo que sean partidos fuertes, grandes, pero son los únicos que funcionan como partidos.

-¿Cómo queda el mapa político después de estas elecciones? 
-Es un mapa regional fragmentado. Han ganado sectores duros de la izquierda, como en Cajamarca donde ha ganado Patria Roja con Santos, en Cusco donde lo ha hecho el Partido Nacionalista (PN) con Acurio y en Junín con el triunfo de Cerrón; también ha triunfado una izquierda más moderada, como la vinculada a Fuerza Social (FS) con Villanueva en San Martín, o el caso de Guillén en Arequipa que ha ido con el nacionalismo; y han ganado sectores de izquierda asociados a un empresariado liberal, como en Piura con Atkins. En Puno se ha dado un giro a la derecha. Hay presencia Fujimorista en Ayacucho y Huancavelica, donde se ve la memoria de un gobierno paternalista autoritario. 

-¿El balance global es un crecimiento de la izquierda?
-A pesar de los temores que la derecha y la mayor parte de los medios masivos de comunicación trataron de generar, igual ganó Susana Villarán en Lima, que era donde esos temores más funcionaban. En el interior del país me da la impresión que esos temores al nacionalismo, a Chávez, a Patria Roja, que se levantaron en esta campaña, no existen. El nacionalismo solamente lanzó candidato en Cusco y ganó, y en Arequipa ganó Guillén que fue en alianza con el PN. Patria Roja ganó en primera vuelta en Cajamarca, contra toda la campaña de acusaciones tramposas, la plata y el control de los medios de la minera. Hay muchas caras de la izquierda que han ganado o han quedado en segundo o tercer lugar en muchas regiones. Eso revela que la existencia de un bloqueo a las opciones de izquierda es un mito y que en todo el país sí hay un espacio para hacer política de izquierda. Ya no existe ese mapa del 2006 en el que Lima y la costa eran conservadores.

Entrevista: Carlos Noriega
Fuente: La Primera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Tags: susana villaran, ollanta humala, patria roja, nacionalismo, tierra y libertad, izquierda unida, fuerza social

Publicado por jota.ele @ 9:15  | Actualidad
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