El riesgo principal de la candidatura de Mercedes Aráoz.
Algunas entrevistas y comentarios periodísticos del fin de semana permiten concluir que el riesgo principal de la candidatura de Mercedes Aráoz es que esta sea un intento de reelección disfrazada.
Hay dos hipótesis sobre la intención del presidente Alan García, asumiendo, en cualquier caso, que su objetivo principal es ganar la elección 2016. Una es que AGP supone que Aráoz sirve como carreta para arrastrar candidatos al Congreso, pero no para ganar la presidencia y que, si surgiera ese 'riesgo', él le cortaría las alas. La otra es que García crea que la mejor manera de volver a Palacio en el año 2016 es quedarse o no irse del todo 'encargándole la chingana' a alguien que él pueda manejar.
El tema fue abordado por Aráoz en las entrevistas del fin de semana con respuestas que traslucen ingenuidad o, también, incapacidad para interpretar el perfil psicológico y el carácter de alguien con quien ha trabajado durante cuatro años.
Por ejemplo, cuando responde que "si gano las elecciones, yo seré quien gobierne, él será un consejero político, tiene mucha habilidad (.), yo tendré mi autonomía, pero en temas difíciles será un honor tenerlo de mi lado". Aunque la respuesta más graciosa es cuando ella señala que "él no se va a entrometer, lo conozco bastante bien de mi experiencia personal". Como psicóloga, la verdad es que Aráoz se moriría de hambre.
La duda legítima es si Aráoz tiene, realmente, la capacidad de discrepar con García durante la campaña y si, eventualmente gana, podría disentir de él sin que este la amenace con la bancada aprista volviéndola una rehén o, como con José Luis Bustamante y Rivero entre 1945-1948, en su puching ball.
Que García está, por ahora al menos, detrás de la candidatura de Aráoz se constata en su declaración de ayer criticando a la encuesta de la PUCP porque ella sale con solo 2%. "Eso no lo cree ni el que hizo la encuesta, obviamente, la han presentado de mala fe. Han debido rehacer la encuesta una vez que ha sido lanzada la candidatura, esperar una semana o diez días, que es lo natural, y hacer una encuesta", dijo el presidente.
AGP confunde a la PUCP con su encuestadora a la que él 'le dice' lo que debe hacer. Sin duda, las próximas encuestas reflejarán mejor la evolución de la candidatura de Aráoz, pero eso no lo autoriza a lanzar la frase matonesca de "ya sabemos de dónde viene eso". La limitante de esta encuesta de la PUCP es que solo mide a Lima cuando la capital únicamente es un tercio de la población que vota muy diferente al resto.
Por último, el presidente debería honrar su palabra de ser neutral durante la campaña, pero ya sabemos que no va a ser así. Y, a pesar de su incontinente afán de protagonismo, debiera darse cuenta de que actuar como 'chaleco' político de Aráoz solo agrava la percepción de escasa autonomía de su candidata.
Fuente: Reelección disfrazada | LaRepublica.pe